miércoles, 20 de febrero de 2013

KANDINSKY, LA TÉCNICA DEL DEGRADADO...

Y UNA CENICIENTA ALGO PSICÓDELICA


Cuando pienso en la técnica del degradado, del color por el color y en la armonía del paso del oscuro al claro (o viceversa), no puedo, por menos, que pensar en mi amado Kandinsky. Él representa, para mi, la música hecha pintura, el movimiento rítmico de los colores que hacen del cuadro algo dinámico, dentro de lo estático de las formas abstractas... Creo que se nota mucho mi debilidad por este artista ¿No?


Desde mis primeras clases de dibujo, la técnica del degradado ha sido una de mis preferidas. El poder jugar con el color, e ir aclarándolo y oscureciéndolo sin que se note, es una sensación casi equiparable a la de ser creador.

Pues bien, descubrir que puedes jugar a ser pintor en una tarta, es la sensación artística más "dulce" de este mundo. Y si he podido acceder a este conocimiento ha sido gracias a Rumiana, de Los Naranjos, Arte y Gastronomía. Ella es licenciada en Bellas Artes y una enamorada de la cocina, como yo; así que al conocerla sentí una conexión estupenda y un amor por su arte y dedicación a la enseñanza. Rumiana imparte unas clases estupendas de aerografía y de pintura sobre la pasta de azúcar, que todo enamorado de este "arte" no debería perderse.

Aún me quedan millones de tartas por hacer para perfeccionar mi técnica con el aerógrafo, pero mi mente no deja de volar, pensando en todo lo que puedo plasmar tan dulcemente... Y, si me sale bien, pronto veréis un buen ejemplo de ello.

Por ahora, me he tenido que conformar con fondear una tarta en degradados, para crear un acabado más original y llamativo. Y es que, como podéis ver, la Cenicienta que hoy os traigo se "mueve" grácilmente sobre un fondo rosa algo psicodélico. La muñeca en sí está pintada a mano y, para ser honestos, hasta a mí me sorprendió el resultado!!! Los pliegues del vestido quedaron sensacionales y aportaron un gran volumen a la imagen, plana de por sí.
Por lo demás, se trataba de un bizcocho de cacao, relleno de buttercream de fresa (sabores poco originales, pero muy resultones, la verdad).

Espero que os haya gustado. Para mí ha sido un auténtico placer poder mostrároslo y compartir un poquito de mí con vosotros.



1 comentario:

  1. Me he quedado con la boca abierta y mira que he visto tartas de este tipo pero como esta ninguna.
    Es preciosa, da pena comérsela.

    ¡¡¡¡Felicidades¡¡¡¡

    ResponderEliminar

Vuestras opiniones nos hacen crecer!